Todo empezó con una alarma que nadie fue a comprobar
La historia de IHouse se remonta a 2013, cuando instalé un sistema de seguridad de una de las mayores empresas del mercado para proteger mi casa.
Durante un tiempo me sentí seguro. Hasta el día en que recibí una llamada avisándome de que se había producido una intrusión. Me confirmaron que la alarma se había activado, me preguntaron si estaba en casa y, cuando respondí que no, les pedí que fueran a comprobarlo.
La respuesta me sorprendió: no podían hacerlo. Su recomendación fue buscar a un vecino o a alguien cercano que pudiera acercarse a la vivienda.
En ese momento entendí que estaba pagando por un servicio que, en la práctica, no me daba ni el control ni la tranquilidad que buscaba. Decidí asumir esa responsabilidad y empezar a construir mi propia solución.
El primer paso fue crear un sistema de seguridad basado en sensores, detección de movimiento y videovigilancia. Aquella solución dependía por completo de la nube y, durante un tiempo, seguí ese camino.
Pero enseguida encontré nuevas limitaciones. Cada vez que los servicios en la nube fallaban, me quedaba sin acceso a las cámaras, a los dispositivos y a la información de mi propia casa. Además, los datos se enviaban a servidores y países sobre los que no tenía ningún control.
Mi casa inteligente no debería depender de terceros para funcionar. Ahí nació la filosofía que todavía hoy define a IHouse.
Desarrollé una plataforma totalmente local, donde la automatización, la seguridad y el control permanecen dentro de la propia vivienda. Sin dependencias innecesarias de internet. Sin entregar tus datos a empresas desconocidas.
Lo que empezó como un sistema de seguridad evolucionó hacia algo mucho mayor: una casa verdaderamente inteligente.
Hoy IHouse crea soluciones de automatización residencial pensadas para dar a las personas aquello que yo buscaba desde el principio: control, privacidad, fiabilidad e independencia.
Porque tu casa debe ser inteligente. Pero, sobre todo, debe ser tuya.
Automatización local. Privacidad total. Control absoluto.
Tu casa, tus reglas.